2.3.2. Procure que cada nodo asigne sus propios archivos

Debido a la forma como funciona el Gestor de bloqueo distribuido (DLM), habrá más competencia de cerrojo si todos los archivos son asignados por un nodo y otros nodos necesitan añadir bloques a dichos archivos.
En GFS (versión 1), el Gestor de cerrojo central administraba todos los cerrojos cuyo trabajo era controlar el bloqueo en el clúster. Este Gran gestor de cerrojo unificado (GULM) era problemático porque era un solo punto de falla. El esquema de cerrojo de remplazo de GFS2, DLM, extiende los cerrojos a través del clúster. Si cualquier nodo en el clúster se cae, sus cerrojos serán recuperados por otros nodos.
Con DLM, el primer nodo para bloquear un recurso (tal como un archivo) se convierte en el “maestro de cerrojo” para ese bloque. Otros nodos pueden bloquear ese recurso, pero primero deben pedir permiso al maestro de cerrojo. Cada nodo sabe qué cerrojos le corresponden al maestro de cerrojo y cada nodo sabe a qué nodo le ha prestado el cerrojo. Bloquear un cerrojo en el nodo maestro es mucho más rápido que bloquear uno en otro nodo que tenga que detenerse y pedir permiso al maestro del cerrojo.
Como en muchos sistemas de archivos, el asignador GFS2 intenta mantener bloques en el mismo archivo cerca el uno del otro para reducir el movimiento de las cabezas de disco y aumentar el rendimiento. Un nodo que asigne los bloques a un archivo probablemente necesitará usar y bloquear los mismos grupos para los nuevos bloques (a menos que todos los bloques en ese grupo de recursos estén en uso). El sistema de archivos se ejecuta más rápido si el cerrojo maestro para el grupo de recursos que contiene el archivo, asigna sus propios bloques de datos (es decir, es más rápido hacer que el nodo que primero abrió el archivo ejecute toda la escritura de los nuevos bloques).